martes, 16 de agosto de 2022

FASES EN LA REALIZACIÓN DE UN TRABAJO ESCRITO

 





Cada vez es más frecuente encontrarnos con profesores que evalúan al alumno, no sólo en base a unas calificaciones obtenidas en un examen, sino también a las tareas encomendadas en clase. La realización de trabajos está teniendo cada vez más importancia en el modelo educativo y en la evaluación del alumno.

Hacer un trabajo no es una tarea difícil, pero hacer buenos trabajos requiere tiempo, dedicación y compromiso personal. No vale cualquier trabajo. Para hacer un buen trabajo el alumno necesita conocer los pasos a seguir, tener un método y conocer las partes que lo constituyen.

 

8.1 Fase de comprensión y planeación de la tarea

 

Antes de hacer un trabajo escrito debemos comprender una serie de cuestiones respecto al mismo, para facilitarnos su realización. El texto es el efecto visible y resultado final de un esfuerzo. Pero ese esfuerzo no se limita a la escritura, sino también a la comprensión y aplicación de una serie de pasos que debemos tener en cuenta antes y durante la realización de un escrito escolar.

Lo principal es tener perfectamente delimitado el objeto de estudio y para ello hay que tener en cuenta, entre otras, las siguientes preguntas: ¿Qué me piden que haga exactamente? ¿Me dan el tema o tengo que elegirlo? ¿Se refiere a un tema general o a algo específico dentro de él? ¿Tengo que contestar a unas preguntas dadas por el profesor o puedo exponer el tema como quiera? ¿Qué plazo de tiempo tengo para hacerlo? ¿Cuándo puedo elaborarlo? ¿Cómo tengo que presentarlo? ¿Puedo elegir la forma de presentación? ¿Qué formato debe tener (número de páginas, dimensiones, interlineado, tipo de letra, tamaño)? ¿A quién va dirigido el trabajo? ¿Debe incluir bibliografía de las fuentes? El contestar a todas estas preguntas te ayudará a empezar y planificar tu trabajo de forma correcta.

La elección del tema será un parte muy importante en esta primera fase. Un error en la elección del tema puede hacerte perder mucho tiempo, desmotivarte y tener peor nota. Procura elegir un tema que despierte tu curiosidad y que sea lo más específico posible, para que sea original. El problema es que la originalidad aumenta la dificultad del trabajo, pero es más gratificante.

Ahora bien, tener el tema no implica saber el enfoque que le vamos a dar, ya que puede ser muy general ¿Qué vamos realmente a investigar sobre ese tema, todo o parte de éste?  Por ejemplo, voy a elegir el tema de «Las sectas». La primera concreción que tengo que hacer es, ¿Qué tipo de sectas voy a estudiar? Supongamos que sólo voy a hablar sobre las sectas destructivas. Una segunda concreción que podría hacer es, ¿Desde qué punto de vista voy a tratar el tema de las sectas destructivas, desde el punto de vista jurídico, social, o psicológico? Podría escoger la protección psico-jurídica de las sectas destructivas.

Una última concreción podría ser el tipo de adepto, niños, adultos, o familias. Resultado final de la delimitación de mi tema podría ser, «La protección psico-jurídica de los menores insertados dentro de las sectas destructivas». Por lo tanto, hemos decidido acotar el ámbito de la investigación de nuestro tema inicial y eso es muy importante porque sabremos después qué es lo que tenemos que buscar. Este podría ser también el título de tu trabajo (definitivo o provisional). El título de un trabajo es fundamental, ya que es el anuncio de lo que vas a tratar en él, el objetivo de éste. El concretar el tema es algo muy útil, ya que te dará el camino para la planificación del trabajo. Por último, recuerda informar a tu profesor o tutor del tema para su aprobación.

 

8.2 Fase de recogida y selección de material de información

 

La búsqueda y recogida de material nos proporciona la información ya elaborada que existe sobre el tema. Habitualmente se pide a los alumnos que se basen en la documentación bibliográfica. Los libros o la bibliografía científica han de ser la base de nuestro trabajo, incluso por encima de Internet, pero sin descartar esta última. Debemos de consultar siempre fuentes de calidad y autoridad en los temas respectivos.

La información para un trabajo escolar puede hallarse en libros de consulta como enciclopedias, diccionarios, atlas, biografías, artículos, Internet (páginas Web, buscadores, redes sociales, etc.), revistas científicas, periódicos, encuestas y entrevistas, así como en asociaciones y fundaciones. Recopila toda la información en fotocopias, recortes, anotaciones en hojas, carpetas de ordenador (es importante nombrar adecuadamente la carpeta), archivos de imágenes, etc. Recuerda que en esta fase no has de decidir si te sirve mucho o poco, no debes de procesar nada, sólo decidir qué material puede ser útil para tu tema.

Después de recolectar todo el material, debes de seleccionar lo que creas que vayas a utilizar: la bibliografía, los párrafos, ideas interesantes, esquemas, resúmenes, etc. En definitiva, todo aquello que te resulte importante y que después utilizarás en tu trabajo. Esta es la fase de selección de la información.

 

 

8.3 Fase de estructuración del trabajo

 

Una vez conocida la idea fundamental de un trabajo y recogido el material de consulta, realizaremos un esquema o índice provisional, donde iremos desarrollando de forma ordenada las ideas básicas y los detalles importantes. Los diferentes apartados no deben de tener más de tres niveles (1, 1.1, 1.1.1). Con el esquema nos hacemos una idea general de los puntos que se van a tratar. Puedes utilizarlo también como índice, una vez terminado el trabajo. Estamos en la fase de estructuración de la información recogida.

El índice definitivo tiene que seguir la siguiente estructura: índice, agradecimiento, dedicatoria, introducción, contextualización del tema, conclusión, bibliografía y anexo.

 

¡Acabada una idea y sabrás siempre por dónde seguir!

 

8.4 Fase de redacción del trabajo

 

Empieza por una introducción breve, exponiendo el tema que vas a tratar y su definición. Quizás puedas poner aquí la razón por la que has elegido este tema y no otro (en el caso de que lo hayas elegido tú). A continuación, y siguiendo tu esquema o primer índice, ve desarrollando la idea. En caso de que tu trabajo lo requiera y lo permita, intenta poner ejemplos, ilustraciones, fotos, entrevistas, mapas. Las primeras ideas son importantes, pero no son las únicas; crea ideas alternativas. Por último, realiza una conclusión, que debe ser siempre original, haciendo algún comentario sobre la idea principal y apuntando posibles implicaciones posteriores. La conclusión no es un resumen, sirve para verificar o rechazar hipótesis, criticar o recomendar. Y recuerda que la primera redacción nunca es la definitiva. Revisa tu escrito las veces que consideres necesario y corrige los errores que vayas encontrando en tus relecturas.

Trata de utilizar tipos de letras sencillos, como Times New Roman, Arial, Calibri, Cambria, Garamond de entre 10 y 12 puntos de tamaño, para que la lectura sea cómoda.

 

 Si recortas y pegas, tu trabajo no merece la pena.

 

8.5 Otros: portada, bibliografía y citas

 

La información imprescindible que tiene que incluir una portada es:

·           Título del trabajo.

·           Nombre del alumno.

·           Curso del alumno.

·           Fecha de terminación del trabajo.

·           Profesor, tutor o director del trabajo.

·           Instituto o universidad.

 

La bibliografía es el conjunto de fuentes de dónde has sacado la información para realizar tu trabajo. Hay que preguntar directamente al profesor si dentro de dicha bibliografía debemos poner las páginas Web consultadas o si por el contrario debemos enlistarlas en otra hoja con el título «Páginas Web consultadas». Recuerda que ¡Hay vida más allá de Internet! Utiliza la biblioteca y otros documentos.

Al emplear una idea ajena o una cita textual, debemos referirnos a la obra y autor de donde lo hemos sacado, respetando de esta manera los derechos de autor. Es recomendable poner la bibliografía a medida que vayas utilizando las distintas fuentes y en orden alfabético.

Se pueden utilizar diferentes estilos bibliográficos, dependiendo del tipo de carrera universitaria:

 

·           UNE-ISO 690 estilo general.

·           APA estilo para carreras de ciencias sociales.

·           CHICAGO estilo para carreras de humanidades.

·           IEEE estilo para ingenierías o carreras técnicas.

 

Ejemplo de bibliografía


Libros:

·           Rodríguez, J. L. (2010), Las misiones en el exterior de las Fuerzas Armadas. Madrid: Alianza.

·           Gillespie, R., Rodrigo, F. y Store, J. (eds.), Las relaciones exteriores de la España democrática. Madrid: Alianza.

Capítulos de libros colectivos:

·           Rodrigo, F. (1995), «La inserción de España en la política de seguridad occidental», en R. Gillespie, F. Rodrigo y J. Story (eds.), Las relaciones exteriores de la España democrática. Madrid: Alianza, pp. 77-103.

Artículos en revistas:

·           Gambles, I. (1989), «Prospects for West European Security Cooperation», Adelphi Papers, núm. 244, pp. 46-51.

Artículos en periódicos:

·           Torreblanca, J. I. (2011, 8 de abril), «Primavera marroquí», El País, p. 10.

Recursos digitales:

·           Ariño, M. A. y Canela, M. A. (2002), Evolución de la inflación en España: www.iese.edu/research/pdfs/DI-0446.pdf (consultado el 2 de abril de 2011).

Autor: Francisco Javier Arroyo Ortega. 

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Reservado todos los derechos. Se permite la publicación parcial o total, exclusivamente citando al autor con su nombre completo. 

sábado, 16 de abril de 2022

DOBLES CARRERAS, VENTAJAS E INCOVENIENTES

 





Hay que recordar que actualmente la universidad es un negocio muy rentable. Las empresas, viendo un filón de negocio, han ampliado su oferta y su marketing, ofreciendo aparte del grado tradicional, un doble grado. Pero ¿es una buena opción para ti?

En mi labor orientativa me he encontrado con alumnos que han fracaso a nivel universitario al haber escogido equivocadamente este tipo de enseñanza, principalmente por no estar capacitados para ello y no haber calibrado adecuadamente el esfuerzo académico que requieren dichos grados. Hay que ser muy claros: no todos los universitarios están preparados, ni capacitados para los dobles grados (es imprescindible una nota de corte alta en selectividad o reválida). La orientación pre-universitaria en estos casos se vuelve esencial.

Sobre las dobles titulaciones conviene tener en cuenta que en ellas se obtienen dos títulos de la misma rama de conocimiento, que suelen durar entre cinco o seis años las carreras, que tendrás más asignaturas por semestre, más horas de clases y menos de estudio y por lo tanto implicará un mayor esfuerzo para conseguir buenos resultados. Otra desventaja es su precio, pues son más caras.

También hay que tener cuidado a la hora de escoger la universidad, asegurarse que realmente es una doble titulación oficial. Algunas mezclan una titulación oficial con un «título propio» (no equivalente al doble grado). La enseñanza no es necesariamente más personalizada, ya que en la mayoría de las universidades en las clases coinciden alumnos de grado y doble grado.

Pero no todo son desventajas. El alumno con doble grado destacará en un mercado laboral cada vez más competitivo, flexible y abierto. Un alumno me comentó que con el doble grado puedes evitar el máster para acceder directamente al doctorado, por lo general obligatorio para cualquier otro alumno de grado único (por lo que al final puede ser una opción no tan cara).

Francisco Javier Arroyo Ortega

Psicólogo 

Prohibida la publicación sin citar fuente, ni pagina web www.comoestudiar.com  

 

viernes, 31 de diciembre de 2021

¿Cómo organizar el estudio de una oposición?

 

ORGANIZA TUS MESES, DÍAS Y HORAS.

 EL TIEMPO PARA ADAPTAR EL TEMARIO.

 Sobre este tema hay que distinguir el caso del opositor que cuenta con un temario que se ajuste a sus necesidades y de aquel otro que tiene que recortar o añadir información a su temario. En este último caso, ¿Cuándo hay que hacer dicha labor?

Uno de los errores que debe evitar todo opositor/universitario, es empezar el periodo de estudio personal realizando esa tarea. Es decir antes de empezar las sesiones de estudio personal hay que haber adaptado el temario a nuestras necesidades. El temario que vamos a estudiar en las sesiones de estudio tendrá que ser el definitivo, “no siembres tu temario de notitas”. La adaptación al temario se tiene que hacer los días o semanas antes del estudio definitivo.

 ¿Por qué es un error comenzar la jornada de estudio con esta labor de adaptación al tema?

             Como señala Carlos J. Valiña “El opositor que comienza su jornada de estudio con el embrollo de adaptar el tema, intentará convencerse a sí mismo de que, con ese trabajo previo, se va familiarizando con la materia, y que luego, a la hora de estudiar, le constará menos esfuerzo “porque todo le sonará” y tratará también, de cerrar los ojos para no ver que, en realidad, cada día, está intentando postergar todo lo que puede, el momento de empezar de verdad”

  

Una de las características del temario de una oposición y algunas carreras universitarias es su “hiperdensidad”, como consecuencia:

 

 1. Se exige un estudio más intenso que el habitual. Se recomienda el estudio memorístico. Cada folio es como un  gran puzzle. No sirve de nada aprenderse cuatro o cinco piezas, hay que aprenderlas todas.

2. Dificulta la búsqueda de “parches” para ampliar los temas. Es mejor recortar un temario amplio, antes que ampliar un exiguo.

  

 

ESTUDIAR A LA MISMA HORA, NUESTRO HORARIO PERSONAL.

 

 Agenda personal:

 La agenda nos permite apuntar tanto las horas de estudio personal, las horas de trabajo y las horas de academia-clases. También nos permitirá planificar los temas a estudiar. Hay que estudiar preferentemente todos los días a la misma hora, la razón es puramente psicológica, es más fácil crear el hábito si estudiamos a la misma hora, es como ir a trabajar. La tendencia habitual del opositor-universitario será el de rehuir del esfuerzo. Con los hábitos el esfuerzo resulta más llevadero, con la práctica, sentarse y comenzar a estudiar, se hace sin ningún esfuerzo. Por otra parte hay que comprender que sentarse en la silla para estudiar, es el primer paso, no es sino como el eslabón inicial de una larga cadena de pasos que tenemos que dar.

 

 ESTUDIAR CON EL RELOJ

 

Como hemos dicho anteriormente el sentarse en la silla no es suficiente, ¿cómo garantizar la constancia en la intensidad del esfuerzo?, pues bien a través de una simple herramienta como es el reloj de manecillas y su tiempo.

 La oposición es un examen diferente a cualquier otro con el que nos hayamos encontrado y tenemos que afrontarla con armas diferentes.

 

 Ventajas de estudiar con el reloj:

     1. Contribuye a crear en el opositor un ritmo constante de estudio.

 

2. Mantiene al opositor tan ocupado en mantener la disciplina impuesta, que termina olvidándose del propio tiempo.

 

3. Rentabiliza al máximo el tiempo.

 

 ¿QUÉ HORARIO ES EL MEJOR PARA ESTUDIAR?

 

Obviamente la contestación a esta pregunta dependerá de las otras actividades que realice el opositor. Si el estudiante trabaja, ya sea por la mañana o por la tarde, deberá estudiar fuera del horario de trabajo. De las dos posibilidades si puede elegir siempre es mejor estudiar por las mañanas. Deberá aprovechar al máximo el fin de semana, por lo que el día de descanso lo hará entre diario. Es importante que este opositor se vea a sí mismo, como un opositor que trabaja y no como un trabajador que oposita. El opositor que trabaja no puede convertirse en una “lechuza”, no hay que abusar de la noche.

 

Si el opositor no trabaja, se empezará a estudiar siempre por la mañana temprano. Es importante que el opositor acomode su ritmo vital con el de la gente que trabaja por la mañana y se vea a sí mismo como un madrugador.

 

Para el que tiene un empleo agotador, un trabajo de muchas horas, cargas familiares, etc le queda la posibilidad de madrugar por ejemplo a las 4 de la madrugada.

 

Para el universitario el mejor horario para estudiar es por la mañana si va a clase por la tarde o por la tarde si va a clase por la mañana. En cursos avanzados si se tiene practicas el mejor horario será después de cenar o por la mañana temprano.

 

COMO PLANIFICAR UNA SESION DE ESTUDIO PERSONAL

 

Debes planificar el tiempo que hay que dedicar al estudio, teniendo en cuenta:

 

*Un plan de estudios a largo plazo: calendario mensual.

 

*Un plan de estudios a corto plazo: auto-registro diario.

 

*Cuadro de distribución de la materia.

 

 

1.    Ponte a trabajar en casa o en la biblioteca siempre a la misma hora.

 

2.    Evita hacerlo después de comer o realizar un ejercicio físico fuerte.

 

3.    Deja algún día completo de descanso, incluso en el periodo de examen. El opositor/universitario tiene que estudiar 6 días por semana, si no es posible, debe estudiar 5, 4, lo que pueda.

 

4.    No deberán estudiarse nunca, más de 10 horas diarias. En periodos cortos de tiempo, puede aumentarse hasta 12 o 14 horas diarias.

 

5.    Sé previsor, no te sobrecargues demasiado un día y al día siguiente                                                       no tengas nada que hacer.

 

6.    Procura no terminar una sesión de estudio en un punto  particularmente difícil. De esta forma, sentirás menos pereza de volver a la cuestión.

 

7.    Transcurrido el periodo asignado a la memorización de cada hoja del tema (aproximadamente 45 minutos), se deja atrás y se pasa al siguiente, “quede como quede la materia de esa hoja”. Hay que respetar los tiempos.

 

  

1º PERIODO:

PERIODO INICIAL

 

50 minutos.

Periodo de arranque o fase inicial.

Preparación de los temas.

 

1º DESCANSO

5 minutos. (No TV, ni ordenador, ni móvil)

2º PEDIODO:

DE MAXIMA

CONCENTRACIÓN

90 minutos.

Periodo de aprovechamiento máximo.

Memorizar tema por tema.

 

2º DESCANSO

10-15 minutos. (Si pasear, WC, beber, charlar)

3º PERIODO:

FATIGA.

 

40 minutos.

Preparación practica, trabajos, tests, exposiciones, etc.

Intentar no acabar con algo desagradable o difícil.

 

 

Francisco Javier Arroyo Ortega

Psicólogo escolar.

www.comoestudiar.com