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lunes, 8 de febrero de 2016

10 CONSEJOS IMPRESCINDIBLES PARA HACER UN BUEN EXAMEN DE DESARROLLO.








A lo largo de todos los años que llevo como psicólogo escolar, he observado como a ciertos alumnos, por actitud y aptitud, prefieren los exámenes de desarrollo y otros en cambio los odian. Independientemente de cuáles sean nuestros gustos, los exámenes tipo de desarrollo tienen ciertas particularidades que los hacen complicados. Será muy importante haber repasado (sobre todo los esquemas y resúmenes) todo el material al menos dos o tres veces antes del día del examen para que la información se consolide de forma adecuada en la memoria, éstos requieren un esfuerzo mayor de memorización. Otro requisito importante será haber dormido suficientemente y bien la noche anterior, la función de evocación del material almacenado en la memoria requiere una mente despejada y un  buen descanso. Antes de empezar el examen, lee todas las preguntas y empieza por la más fácil y de mayor puntuación, después sigue los consejos siguientes:

  1. Comienza por recordar el esquema que te habías aprendido y escríbelo, a sucio en un hoja a parte o bien como introducción a tu tema (esquema numérico).
  2. Desarróllalo ordenadamente procurando no enrollarte demasiado.
  3. Sé directo desde el primer párrafo y evita introducciones largas.
  4. Procura que la exposición sea proporcional en sus diferentes partes, no escribas mucho de una parte del mismo y de otra poco.
  5. No prometas lo que no vas a dar (no anuncies que vas a tratar o explicar un número de hechos…y al final se te olvide.)
  6. No te salgas del tema y ten en cuenta las ideas y opiniones que el profesor expreso en clase.
  7. Introduce hechos prácticos, relevantes o noticias que tengan que ver con el tema, suele gustarle al profesor.
  8. Subraya lo que consideres más importante al finalizar el examen.
  9. Deja un espacio pequeño en blanco, entre cada apartado, para poner información adicional que se te pueda ocurrir después.
  10. Utiliza el punto y aparte con frecuencia, da una impresión favorable de amplitud, limpieza y brevedad. No hagas párrafos muy extensos.

Francisco J. Arroyo Ortega

miércoles, 13 de enero de 2016

5 CLAVES PARA EVITAR LA POSTERGACIÓN DE LAS TAREAS

5 CLAVES PARA EVITAR LA POSTERGACIÓN DE LAS TAREAS



Uno de los mayores peligros de cualquier estudiante es la postergación, es decir dejar las tareas para otro momento. Cuando hay algo que en realidad no quieres hacer, parece que se activa las áreas de tu cerebro que se asocia al dolor y las dejamos de hacer o simplemente las postergamos. Cuantas veces nos hemos dicho “queda mucho tiempo para el examen”, “mañana lo haré”, “ahora no es el momento”, “vamos a dejarlo por hoy”, “paso de esto, estoy perdido”. Aunque tú no lo creas, estos pensamientos influyen para que al final no se hagan las cosas. Al postergar te apartas de aquello que te provoco la incomodidad y consigues una recompensa inmediata, por ese motivo las postergación se perpetua, porque obtienes un beneficio. ¿Qué podemos hacer para evitar la postergación? 

1. Corrige las distorsiones de tu pensamiento. Aunque tú no lo creas cuando una persona se da mensajes a sí mismo, lo que hace es utilizar el poder del pensamiento para modificar su conducta, su motivación y sus sentimientos. Identifica un pensamiento de postergación por ejemplo, “vamos a dejarlo por hoy”, reescribe o reformula dicho pensamiento, por ejemplo “hoy es el momento mañana será demasiado tarde”, haz éste ejercicio todas las veces que surja un pensamiento de postergación.

2. Focaliza tu atención en aquello que te provoco la incomodidad y piensa en su importancia para tu vida como estudiante. La determinación es el imán del éxito. Recuerda los motivos por los que estas estudiando, eso te ayudará a reconocer su importancia. Recuerda que los motivos, nada tiene que ver con las ganas. No te desesperes aprender algo difícil puede llevar su tiempo.

3. Utiliza el pomodoro (reloj de cocina) o un reloj normal. Poner el reloj - alarma a los 30 minutos, céntrate  en la tarea, apaga todas las interrupciones y ponte a estudiar, cuando suene el timbre, cinco minutos de descanso como recompensa. Practicando este simple ejercicio el estudio será intenso y el tiempo pasará más rápidamente, te olvidarás del propio tiempo.
4. Debes de entender que para que una información se consolide en la memoria, se necesita el tiempo. Por ese motivo la preparación intensiva no tiene sentido. La información se consolida a través de la repetición, el recuerdo y el repaso, y para ese motivo se necesita el tiempo y es tan importante empezar a estudiar desde el primer momento. Sólo aprendemos con el tiempo, al postergar estás impidiendo que el tiempo juegue un papel fundamental en la consolidación de la información en la memoria.

5. Trabaja todos los días el tiempo suficiente. Es mejor poco, cumplir e ir subiendo, que al contrario. El estudiante tiene que estudiar 6 días a la semana y descansar uno. Para construir una estructura neuronal, hay que trabajar un poco todos los días. Tienes que ir construyendo poco a poco un andamio de neuronas para ir colocando allí tus pensamientos.

Francisco J. Arroyo Ortega
Psicólogo escolar.

www.comoestudiar.com

jueves, 1 de mayo de 2014

Memorizar para no olvidar

Según la Real Academia de la Lengua (R.A.E) la memoria “es la facultad de la mente por la cual los actos mentales y estados de conciencia pasados se retienen, evocan y reconocen”. Hamilton define la memoria como la “facultad de conservar lo que está en el cerebro y representar y rememorar las situaciones cuando es preciso”.


Ahora bien, ¿Cómo te imaginas que funciona la memoria? La memoria forma parte del cerebro y en éste hay células que se llaman neuronas. Las neuronas y sus prolongaciones emiten señales químico-eléctricas para transmitir la información o el mensaje de una neurona a otra. Una información que almacenas en la memoria no es más que una conexión entre una neurona y otra. Para que esa conexión perdure, se tiene que dar el tiempo, de a ahí que la preparación intensiva no tenga sentido, el tiempo es necesario para la memorización.

Las fases de la memoria son tres: registro, retención y recuperación. El registro es el proceso inicial de entrada de información. Intervienen procesos mentales como los sentidos, la atención y la percepción (desde un punto de vista práctico tendría que ver con la organización del estudio, las distracciones,  la lectura comprensiva, tomar apuntes etc, etc). No recordamos datos aislados, recordamos cosas en su contexto, los bueno ajedrecistas tienen en la memoria el tablero en su conjunto y no las piezas por separadas. La retención es el intervalo entre el registro y la recuperación, no es un fenómeno observable, sólo podemos inferirlo. Depende mucho de la motivación, el interés y la repetición. Por último, la fase de recuperación es hacer salir la información que hemos retenido. La Ley de Ribot dice que nuestros recuerdos no son estáticos, cada vez que recuperamos una información en la memoria, lo integramos de forma más profunda en nuestra red de recuerdos y, por tanto, hacemos que sea más improbable que desaparezca.

La definición de la R.A.E incluye como una de las funciones de la memoria el reconocimiento. El reconocimiento es una actividad más fácil que al recuperación pura y dura. Utiliza estímulos externos para recuperar la información, por ejemplo en los exámenes tipo test la respuesta te la dan y es más fácil identificarla. En la rememoración es el alumno quien tiene que aportar ese estímulo primero y esto es más difícil. En éste caso es importante tener en cuenta lo que se ha dado en llamar la “codificación elaborada” que es convertir las cosas aburridas que queremos grabar en la memoria, en algo tan colorido, tan emocionante y tan distinto de todo cuanto uno ha visto antes, para que no se pueda olvidar. La idea es convertir algo poco memorable, como una lista de fechas, en una serie de imágenes visuales fascinantes y distribuirla mentalmente en un espacio imaginario, de repente esos elementos poco memorables se tornan memorables. Rememora mentalmente lo que has memorizado y corrige los fallos.


¡Algo más de teoría para no olvidar!

-         La memoria es imprescindible en todo proceso de aprendizaje, es el auxiliar de la inteligencia y la base de toda actividad. Aunque la memoria está muy ligada  a la inteligencia, hay que entender que incluso una memoria mediocre es sumamente poderosa si se usa de manera adecuada.

-     Sin atención no hay memorización posible, por eso cuando no prestamos la suficiente atención a determinadas circunstancia lo olvidamos, por ejemplo el nombre de una persona cuando nos la presentan (prestamos más atención a su forma de vestir, el habla, etc).

-          Sin motivación no podemos activar la atención. No debemos confundir ganas con motivación. La motivación es tener motivos. ¿Puede un estudiante estudiar cosas aburridas y poco interesantes? La respuesta es sí, si la motivación es suficiente.

-          La comprensión es imprescindible para la memorización. “La memorización del sinsentido, no tiene sentido”. Necesitamos comprender aquello, que leemos, oímos o hacemos, de lo contrario no conseguiremos memorizarlo.

-          La mejor forma de evitar el estancamiento es practicar los fallos. 


Francisco J. Arroyo Ortega

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